Don't talk, if you can read; don't read if you can write; don't write if you can think. HANNA ARENDT, Diario filosófico
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viernes, 8 de febrero de 2013

La influencia de Descartes en el pensamiento feminista: Poullain de la Barre

François Poullain de la Barre (1647-1725) es un autor pionero en el discurso de la igualdad de hombres y mujeres, que lentamente se abrirá paso, por primera vez, en la Ilustración. Siendo un joven cura de 26 años, publica en 1671, un libro polémico y radicalmente moderno titulado La igualdad de los sexos. Contra todos los demás escritores de la época afirma que los varones y las mujeres deben ser educados para que ambos adquieran la capacidad autónoma de juzgar y no ceder a la opinión pública. Para él hay igualdad de espíritu en ambos sexos, las diferencias que se establecen son meramente producto de la sociedad. 

     Pero, además de por ser un pionero, nos interesa, para Segundo de Bachillerato, el lugar donde fundamenta tan novedosas (y escandalosas) ideas para la época. Su afirmación descansa en la separación de las substancias de Descartes, ya que es un seguidor incondicional del gran filósofo francés. El dualismo cartesiano ya había permitido fundamentar un concepto de igualdad válido contra el Antiguo Régimen y los privilegios de sangre, pero este mismo principio no se aplicará a las mujeres... hasta que nuestro autor lo haga. ¿Cómo usa este dualismo? Poullain de la Barre afirma, aplicando a la distinción entre sustancia pensante y sustancia extensa de Descartes, que el alma (sustancia pensante) no tiene sexo, por lo que las diferencias anatómicas entre los cuerpos de mujeres y varones (sustancia extensa) nunca pueden justificar la desigualdad. Lo que hacen los dos sexos se debe a la formación recibida. Si la mujer es timorata o pusilánime es porque se le ha enseñado a serlo, no porque su cuerpo sea diferente al del varón. La sociedad no tiene nada que ver con la naturaleza, sino que es creación humana. Las diferencias sexuales, por tanto, también lo son. Y, si no son naturales, tampoco estamos obligados a seguirlas y, por supuesto, no son inevitables.

   La mayoría de las argumentaciones de todas las épocas en contra de la igualdad de derechos entre los sexos se han basado hasta tiempos muy recientes en considerar que la mujer es diferente por naturaleza, al estar sometida a las actividades de gestación y crianza de los hijos, lo que la destinaba a permanecer en el ámbito doméstico. Poullain de la Barre será uno de los primeros autores en cuestionar con brillantez estas arbitrarias ideas, ya en el siglo XVII, mucho antes de la aparición de Condorcet, Mary Astell o Mary Wollstontecraft, grandes figuras del protofeminismo.

   De cara a la Antropología Cultural fue también un adelantado. Afirma que es la guerra la causa de la sujeción de las mujeres, en la medida que ellas son también parte del botín. En este autor encontramos sorprendentes adelantos, principalmente, en dos argumentaciones, que tienen que esperar al siglo XX para ser relanzados y reestructurados por la antropología feminista y no feminista: primero, la idea de género frente a sexo, que nos señala que ser hombre o mujer no es es cuestión anatómica, sino que es una construcción social ,que todos aprendemos a través de la cultura. “No se nace mujer, se llega a serlo”, decía Simone de Beauvoir, una importante filósofa feminista francesa ya en el siglo XX. La segunda idea es la poner como causa de la subordinación de la mujer el fenómeno de la guerra. Esta hipótesis la encontramos respaldada en parte por datos etnogŕaficos en un antropólogo cultural, Marvin Harris, para quien el “complejo de superioridad masculina” tendría su origen en las necesidades y requerimientos que la violencia implica, dejando a la mujer en su papel de fábrica de soldados y, a la vez, recompensa sexual de los mismos. Esa condición histórica recurrente estaría en la base de ese sometimiento.   

domingo, 27 de noviembre de 2011

Las Tres Gracias, un ejemplo de mito intemporal.

     Es habitual que os cueste mucho responder a la pregunta que se hace en las actividades del tema 1 de Historia de la Filosofía sobre un ejemplo de mito "que esté presente en la actualidad". Esta pregunta se puede resolver acudiendo al cine, o bien a las obras de Broadway. Pero también podemos contestarla regresando a la mitología clásica, y viendo hasta qué punto están presentes en la actualidad esos mitos intemporales. Uno de ellos es este, el de las tres Gracias. 
    Desde la Grecia antigua a la actualidad, “Las Tres Gracias” han sido fuente de inspiración para los artistas a lo largo de la historia del arte. Las “Cárites” o “Las Tres Gracias” eran tres diosas inferiores, hijas de Zeus y la ninfa Eurínome, hija del titán Océano. Sus nombres eran Aglaya, Eufrósine y Talía. Según diversas fuentes clásicas, las tres Gracias eran las diosas de la belleza, la sexualidad y la fertilidad, entendidos como fuerzas generadoras de vida. Otorgaban a dioses y mortales la alegría así como la elocuencia y la sabiduría y tenían la capacidad de dotar a los hombres de la genialidad y el talento necesarios para ser un brillante artista.
     Es un mito intemporal porque a pesar de que mucha gente no lo conozca o no lo recuerde, las diferentes legitimaciones que produce están presentes en dichos y refranes en muchos idiomas. Está, además, presente en la manera que tenemos de abordar el dar y el recibir. La fascinación que ejercen sobre nosotros se puede comprobar en la constante representación artística del motivo, del que aquí sólo veis tres ejemplos.
       Es posible que cueste un poco más entender el texto que viene a continuación, pero a mí me parece realmente hermoso y de contenido también intemporal. Es todo un programa de vida, que Covarrubias interpreta con una cierta inocencia que le da un encanto especial a su descripción en un castellano de principios del XVII:

      "Fingieron los poetas aver tres doncellas dichas Gracias [...] La razón que huvo para que fuessen tres, es porque la una hazte la gracia y da el don, la otra le recibe, y la tercera buelve la paga del beneficio recebido. Pintávanlas jóvenes donzellas, porque la memoria del beneficio recebido por ningún tiempo se ha de envejecer; riéndose, por el gozo, contento y alegría con que hemos de dar; y como las dos dellas estén bueltas de rostro para quien las mira, la otra está de espaldas, dándonos a reconocerla manifiestamente, y del beneficio y gracia que nosotros hiziéremos hemos de olvidarnos, por no dar en rostro con que el al que le recibe. Están desnudas, porque lo que se da ha de ser sin cobertura ni disfraz, pretendiendo interiormente en nuestro ánimo alguna recompensa; están todas tres travadas de las manos, dando a entender que el hazer gracias y recebirlas entre los amigos ha de ser con perpetuydad y con una travazón indisoluble, acudiendo siempre en las ocasiones a lo que obliga la amistad."

     Sebastián de Covarrubias. En Tesoro de la Lengua Castellana (1611)

                                
   
                           

lunes, 26 de septiembre de 2011

El problema de la libertad en 3D

Inauguramos curso en el blog, y empezamos con temas duros, tanto desde el punto de vista de la Filosofía como de la Ciencia. Este documental de Televisión Española analiza el problema de la libertad desde el punto de vista de la biología, la primatología, la psicología y la filosofía. ¿Sómos de verdad libres o sólo "nos parece" que somos libres? Y en el caso de que seamos libres, ¿dónde se origina esa libertad, en nuestro pensamiento, nuestra genética, los sistemas políticos que nos rodean, nuestra psicología...? ¿Qué relacion tiene el mecanismo del placer y el dolor con la libertad? ¿Son libres en algún aspecto los chimpancés u otros animales?
En fin, un análisis de este arduo problema desde VARIAS DIMENSIONES, no sólo desde la Filosofía.
Disfrútalo pinchando AQUÍ

domingo, 5 de junio de 2011

Simone Weil: la mística al servicio de los oprimidos

           Simone Weil, filósofa francesa, nace el 3 de febrero de 1909 en París y muere el 24 de agosto de 1943 en Inglaterra. Se educa en el seno de una familia hebrea intelectual y laica. Trabajará con la Resistencia durante la II Guerra Mundial, cuyos escritos tuvieron una influencia especial en el pensamiento social francés e inglés.
      Intelectualmente precoz, mostró tempranamente una intensa conciencia social cuando rechazó tomar azúcar a los cinco años porque los soldados franceses que luchaban en la I Guerra Mundial no la podían tomar.
        Estudia filosofía y literatura clásica. A los 19 años ingresa, con la calificación más alta, seguida por Simone de Beauvoir, en la Escuela Normal Superior de París. Se gradúa a los 22 años y comienza su carrera docente en diversos liceos.
En uno de sus escritos autobiográficos, Simone de Beauvoir comenta sobre ella: “Me intrigaba por su gran reputación de mujer inteligente y audaz. Por ese tiempo, una terrible hambruna había devastado China y me contaron que cuando ella escuchó la noticia lloró. Estas lágrimas motivaron mi respeto, mucho más que sus dotes como filósofa. Envidiaba un corazón capaz de latir a través del universo entero”.
      Para descubrir los efectos psicológicos del trabajo industrial a los 25 años abandona su carrera docente, para huir de París y durante los años 1934 y 1935, trabaja como obrera en Renault. Allí se da cuenta del embotamiento espiritual que provocan las condiciones de trabajo en sus compañeros.   Concluirá que el trabajo manual debe considerarse como el centro de la cultura y sostiene que la separación creciente a lo largo de la historia entre la actividad manual y la actividad intelectual ha sido la causa de la relación de dominio y poder que ejercen los que manejan la palabra sobre los que se ocupan de las cosas.
        Pacifista radical, luego sindicalista revolucionaria, finalmente llegará a pensar que sólo es posible un reformismo revolucionario: los pobres están tan explotados que no tienen la fuerza de alzarse contra la opresión y, sin embargo, es absolutamente imprescindible que ellos mismos tomen la responsabilidad de su revolución. Por eso es necesario crear condiciones menos opresivas mediante avances reformistas para facilitar una revolución responsable, menos precipitada y violenta.
Irónicamente, Weil no tuvo formación judía alguna. Sus escritos religiosos son netamente cristianos, si bien sumamente heterodoxos. Su posición frente al judaísmo y a la identidad comunitaria judía es de rechazo explícito y total.
       Cuando en 1940 es obligada a huir de París y refugiarse en Marsella, escribe permanentemente para exponer una filosofía que se quiere proyecto de reconciliación (siempre dolorosa) entre la modernidad y la tradición cristiana, tomando como brújula el humanismo griego.
Participó al lado de los republicanos en la Guerra Civil Española. En 1937 tuvo en Solesmes la experiencia mística que la introduciría definitivamente en el pensamiento cristiano. Sin embargo, no adoptará una posición ortodoxa ni complaciente: es una cristiana que plantea preguntas embarazosas a los cristianos y será rechazada por muchos teóricos de la Iglesia que la acusan de no haber comprendido bien la historia de la misma.
       Enferma de tuberculosis y muere en 1943 en Inglaterra. Todas sus obras aparecieron después de su muerte, editadas por sus amigos. Desde entonces, ha atraído la atención creciente de literatos, filósofos, teólogos, sociólogos y lectores corrientes por su ética de la autenticidad y la rara combinación de lucidez y honestidad intelectual. 
        Su obra más famosa es  Gravedad y gracia, una recopilación de escritos sociales desde una perspectiva cristiana.

Fuentes:    Wikipedia (en español e inglés)
                  Encyclopædia Britannica 2011
                  Enciclopedia Enciclonet.



lunes, 2 de mayo de 2011

Edith Stein, una filósofa que acabó siendo carmelita

       Esta mujer resulta especialmente interesante, porque reúne muchas y asombrosas peculiaridades. En primer lugar fue una filósofa de primer nivel y adjunta a cátedra de Husserl, uno de los filósofos más importantes del siglo pasado, cuando no había mujeres enseñando en las universidades, ni siquiera en Alemania. Además era judía, se convirtió al cristianismo y se hizo monja carmelita. Murió en el campo de concentración de Auschwitz, pero no por judía, sino por monja. Además fue proclamada en 1998 santa por la Iglesia católica.
     Edith Stein nació en 1891 en Breslau, dentro de una familia judía practicante. En 1913 ingresa a la Universidad de Gotinga, donde estudió filosofía. Atraída por la fenomenología, se convirtió en discípula del célebre filósofo Edmund Husserl. Publica su tesis de doctorado Sobre el problema de la Empatía.
Dentro de esta primera etapa en su pensamiento filosófico debemos resaltar su obra Introducción a la Filosofía. En ella se descubren los principales problemas de la filosofía de la naturaleza: el movimiento, las nociones de tiempo y espacio o qué es un objeto material y físico. En diálogo con Kant y con Husserl, y contando con los conocimientos de las ciencias naturales Edith Stein establece una diferencia fundamental entre los problemas de la naturaleza y los problemas de la subjetividad.
 En Gotinga, se acerca por primera vez al cristianismo y al estallar la primera guerra mundial, en 1914, Edith siguió un curso de enfermería y sirvió como enfermera en un hospital austríaco. El hospital donde servía fue cerrado en 1916, y Edith reanudó sus estudios filosóficos con Husserl, y obtiene el doctorado en Friburgo. Fue la primera y única mujer en doctorarse en Filosofía, en 1917, con Edmund Husserl, uno de los más eminentes filósofos del s. XX. Desde entonces fue su adjunta de cátedra, situación insólita para la Universidad de la época.
     Varios de los filósofos discípulos de Husserl se convierten al cristianismo. En 1921, de visita en la casa de Hedwig Conrad-Martius, una discípula de Husserl, en Bergzabern y lee la autobiografía de Santa Teresa de Ávila. Según la propia Edith esta obra fue determinante para su conversión definitiva al cristianismo. En enero de 1922, Edith fue bautizada, y el 2 de febrero del mismo año, recibió la confirmación.
       A partir de su conversión al Cristianismo inicia una nueva etapa en su pensamiento filosófico. Se dedicará al intenso estudio de las obras de Santo Tomás de Aquino y de Duns Escoto. Sin negar su primera etapa como fenomenóloga estrictamente husserliana.
       Es destacable su ecumenismo, ya que hasta que entra al Carmelo sigue acompañando a su madre a la sinagoga, todos los sábados, y va a la misa católica todos los domingos. Su madrina de bautismo católico fue Eduvigis Conrad-Martius, que era protestante.
       En 1933, después de dar cursos y conferencias sobre el tema de la mujer y la pedagogía, ingresa al Convento de las Carmelitas Descalzas de Colonia, donde toma el hábito de dicha orden, con el nombre de Sor Teresa Benedicta de La Cruz. El 31 de diciembre de 1938 es enviada al Carmelo de Echt (Holanda), donde parece estar fuera de peligro por no ser conocida de la población ni de los ocupantes alemanes.Sin embargo, como represalia por la pastoral de los obispos holandeses contra la deportación de judíos practicada por los nazis, es arrestada el día 2 de agosto de 1939 por la Gestapo junto a su hermana Rosa (también convertida al catolicismo), y llevada con otros religiosos y religiosas al campo de concentración de Amersfoort, dos días más tarde al de Westerboork (Holanda). Es enviada al campo de exterminio nazi de Auschwitz donde morirá en las cámaras de gas.
        Hoy para los católicos es Santa Teresa Benedicta de la Cruz, pues fue canonizada por Juan Pablo II el 11 de Octubre de 1998, como mártir de la fe cristiana.



sábado, 9 de abril de 2011

Retrato de Nietzsche por Lou Andreas-Salomé

    "Yo diría que Nietzsche fascinaba por ese aire secreto que hacía presentir en él una soledad no confesada -y esto producía una fuerte impresión desde el primer golpe de vista. Un observador superficial no hubiera podido encontrar en él nada notable; de talla media, vestido muy sencillamente, aunque con sumo cuidado; de expresión pacífica y con el cabello castaño peinado hacia atrás, podía pasar fácilmente desapercibido. Su boca fina y extremadamente expresiva desaparecía bajo un espeso mostacho; tenía una risa suave, una manera de hablar discreta y unos andares cautos, meditabundos, con las espaldas ligeramente encorvadas.
 Las manos de Nietzsche eran incomparablemente bellas y finas, y él mismo pensaba de ellas que ponían al descubierto su espíritu. Igualmente lo hacían sus ojos. Aunque estaba casi ciego, no tenía esa mirada escrutadora de la mayoría de los miopes cuando entornan los ojos, lo que los hace resultar indiscretos sin que ellos lo adviertan; los ojos de Noetzsche parecían más bien guardianes que vigilan sus propios tesoros, secretos mudos que ninguna mirada importuna debería rozar. Su vista deficiente prestaba a sus rasgos un encanto muy particular porque, en lugar de reflejar las cambiantes impresiones externas, solamente dejaba transparentar lo que ocurría en el fondo de su propio interior."

                                   

         Lou Andreas-Salome: Nietzsche a través de sus obras.

domingo, 3 de abril de 2011

Nietzsche y la manipulación de su pensamiento

     Esta semana hemos comenzado a explicar a este filósofo y conviene reposar un poco la mirada en la parte más biográfica, de la que solemos prescindir en clase en favor de la filosofía de cada autor. Esto quizá sea más importante aún en Nietzsche debido al intento de manipulación que sufrirá su obra, empezando por su propia hermana nada más morir el filósofo.

      Nació cerca de Leipzig, actual Alemania, en 1844. Hijo de un pastor luterano que morirá en 1849, se criará con su madre, su abuela, su hermana y dos tías. Fue un alumno dócil y brillante. Cuando llegue a la universidad se entusiasmará con los cursos Ritschl (filólogo) y renuncia entonces a seguir a su padre en el presbiteriado, abandonando las creencias religiosas. Ritschl, que lo considera un genio, le apoyará de forma que a los 24 años será profesor de filología clásica en Basilea. De 1869 a 1879 dará clases en la universidad y en el instituto. Pero su vocación a la filosofía despertará en 1865 cuando lee El mundo como voluntad y representación, de Schopenhauer. Queda sorprendido por esa filosofía, como también por la música de Wagner.
De estos contactos y otros surgirá una convicción: no se trata de conocer la historia, sino de hacerla. Porque la verdadera cultura es la que nos hace desembocar en la vida y la acción.
     A partir de 1878 su salud sufre una profunda merma por la sífilis. Deja la enseñanza y la Universidad de Basilea le concede un retiro. Desde entonces viajará por toda Europa buscando alivio a su enfermedad.
     En 1882 sufre por un amor no correspondido con Lou Andreas-Salomé. Esta mujer compartió los secretos más íntimos de la filosofía de Nietzsche, pero luego encontró su camino junto a Paul Rée (amigo y discípulo de Nietzsche). Sus obras no tendrán éxito en Alemania. antes de su muerte. En enero de 1889 le sobreviene un ataque y delirios. Morirá atendido por su hermana en 1900.

       Su hermana, a su muerte, recogerá notas dispersas que quedaron en los cuadernos de Nietzsche y compondrá La voluntad de poder, que busca manipular las ideas de Nietzsche para apoyar el nacionalismo alemán y el antisemitismo. Estas ideas que Lisbeth Nietzsche rebusca y agrupa tendenciosamente, tienen como origen el nacionalismo exacerbado del marido de ésta. Por eso conviene aclarar estas circunstancias desde el resto de su obra y desde una letura pausada para situar al filósofo dentro del contexto de la historia de la filosofía y muy lejos de todo el desarrollo político que tendrá como momento álgido la entrada del nazismo en el poder, del que lecturas completamente interesadas, le convertirán en una especie de precursor.
         La verdad es que Nietzsche es enemigo del nacionalismo, que considera una "neurosis europea". Caricaturiza a los alemanes porque a su entender "han colocado la locura política y nacional en el lugar de la cultura." ¿Cabe más lejanía de todo ese loco discurso pro germánico?
En lo que se refiere al antisemitismo, pese a ciertas afirmaciones que hace en su obra que tienen como intención provocar, como con otros muchos asuntos, si hacemos caso a su correspondencia, muchas veces afirmó que le era odioso. En una carta a su hermana señala que repudia completamente ese antisemitismo que parece emerger de forma intensa ya en su época.
        Pero lo que me parece más definitivo para separarle de las megalomanías nazis es el análisis de su propia filosofía. El superhombre no tiene nada que ver con nadie parecido a Hitler, al que Nietzsche hubiera situado sin más dentro del nihilismo moral posterior a la muerte de Dios. Como ya hemos visto en clase el advenimiento de una nueva moral no será inmediato, sino que el mundo sufrirá "guerras como el hombre no ha conocido" hasta que definitivamente surja la nueva moral.

    Aquí os dejo la presentación de la película de Stanley Kubrick que usa como tema de su banda sonora el comienzo de "Así hablo Zaratustra" de Richard Strauss, un poema sinfónico inspirado en el libro de nuestro autor.





lunes, 31 de enero de 2011

Una modificación del argumento gnoseológico

Como hemos visto en clase al exponer la filosofía cartesiana, uno de los argumentos que utiliza Descartes para demostrar la existencia de Dios es el que hemos llamado “gnoseológico”, para diferenciarlo del ontológico de San Anselmo.
El argumento gnoseológico, a grandes rasgos, consiste en afirmar que puesto que en mi mente existen ideas como perfección e infinito, y estas no pueden haberse formado por la experiencia, entonces alguien las tiene que haber puesto ahí, alguien que es infinito y perfecto, claro, y este ser sólo puede ser Dios.

Adaptando el argumento a los tiempos modernos postdarwinianos, y por supuesto sin la intención de demostrar nada (y mucho menos un problema tan difícil como la existencia de Dios), sólo para que veamos algo aparentemente paradójico, podemos reformular el argumento diciendo:
Si la Evolución no tiene finalidad y los seres vivos son producto del mero azar, ¿por qué esa misma ley de la Evolución ha producido un ser para el que es perentorio encontrar un sentido? Y no hablo de sentido en el plano existencial o filósofico, sino meramente desde la salud psicológica: si una persona no encuentra un sentido a su vida, a sus actos y a sus sufrimientos, entonces entra en cierto deterioro psicológico, mayor o menor según los casos. El ser humano siempre sufre porque se sabe mortal, porque anticipa el futuro y porque necesita darle sentido a sus actos. Parece, por tanto, que dentro de nuestro “equipamiento evolutivo” se nos hubiera incluido la búsqueda permanente de sentido, algo que la propia Evolución no tiene y que sin embargo nos ha proporcionado.
Entonces cabe plantearse al menos dos posibilidades (buscad alguna más, si queréis): si Dios existe, él nos habría proporcionado esa “necesidad de sentido” y de algún modo sería como una “huella” del Creador en nosotros, o bien la Naturaleza nos ha conducido a la más cruel broma, al absurdo más grande que podemos concebir: crear desde el más absoluto sinsentido y desde el más puro azar un ser que necesita dotarse de sentido y que sufre enormemente por ello.
Ambas respuestas, desde el punto de vista exclusivamente racional, no dejan de ser inquietantes.
(Por favor, mirad bien si existe defecto en esta argumentación u otras alternativas y ponedlo en los comentarios).

lunes, 17 de enero de 2011

La Filosofía Medieval explicada a los apáticos


¿Qué es lo que aportará el cristianismo al pensamiento Occidental?
  Sobre todo una idea sobre el hombre y sobre la política. En el primer caso, al considerarse que el hombre está creado a imagen de Dios, se deriva la dignidad de todo ser humano independientemente de su posición social. En la política se introducirá una preocupación especial por incorporar ideas a la organización social que mantengan como objetivo la justicia y, sobre todo a partir del siglo XIII, la idea de libertad.
¿Qué aportarán San Agustín y San Anselmo al pensamiento cartesiano? 
 Además de otras cosas, la relación entre pensamiento y existencia (“si me engaño también existo”) y la idea de que el mal es la ausencia de Ser. En el caso de San Anselmo, el argumento ontológico para demostrar la existencia de Dios. (Ver).

¿Qué nos interesa especialmente de Tomás de Aquino?
En primer lugar, la separación entre el orden de la razón y el orden de la fe: Dios da la fe y también la razón a los hombres, por lo que no puede haber contradicción entre ellas. Esta separación aún no es total (la fe prevalece) pero es clara. En segundo lugar, con su elaboración del concepto de ley natural abrirá la puerta a la creación del Derecho Internacional (por ejemplo a través de Francisco de Vitoria),a la corriente iusnaturalista e incluso al liberalismo clásico de Locke.


¿Qué opina Guillermo de Occam de las relaciones entre fe y razón?
  Da el paso definitivo para la separación entre fe y razón, afirmando que la razón debe ocuparse de sus propios asuntos, que son todos aquellos que tienen que ver con la naturaleza. La razón no tiene que ocuparse del conocimiento de lo divino, porque para eso está la fe. Además, Dios ha decidido lo que es bueno y malo, sin que nosotros podamos utilizar la razón para averiguar sus motivos.

   ¿Qué es y que posiciones se darán en la Edad Media sobre el problema de los Universales? 
Un universal es cualquier cualidad, relación, etc que se puede predicar de un ente individual, es decir, un concepto. El problema se suscita en la existencia o no de ese Universal. El realismo exagerado afirmará que existen independientemente de los objetos y de las mentes (de forma similar a las Ideas platónicas), el realismo moderado que existe en los entes individuales (a la manera de la Forma aristotélica). Finalmente, el nominalismo (la tesis de Occam) dice que los Universales son sólo sonidos, flatus vocis, y en todo caso, un contenido mental. (Por eso, según Umberto Eco, “de la rosa sólo queda el nombre”, lo cual no es poco. Los humanos nos machacamos por un trocito de eternidad a través del nombre, ¿no?)

¿Qué es la navaja de Occam? 
Es la aplicación del principio de que “los entes no deben multiplicarse innecesariamente”. La naturaleza actúa siempre con suma simplicidad. Por eso, ante dos teorías que rivalizan por explicar un fenómeno, debemos elegir aquella que lo explica de la manera más simple, porque seguramente será más verdadera. (Con esa navaja Occam afeita las barbas platónicas, dicen las malas lenguas).

domingo, 21 de noviembre de 2010

Ese viento de libertad llamado Humanismo (Reedición)

A la memoria de Emilio G. Estébanez, maestro de libertad y humanista 
 
   El Renacimiento fue un hermoso tiempo de frescura intelectual, una época brillante en el arte, pero también porque el pensamiento humano encontró de nuevo su camino después de haberle sido parcialmente arrebatada su esencia, en favor de la fe.
    El Humanismo es quizá el resultado más interesante del pensamiento de esta época. Hoy, de aquel Humanismo de entonces queda sólo lo esencial, porque ha ido cambiando y enriqueciéndose a lo largo de los siglos y  actualmente dista mucho de aquellos primeros balbuceos.
    Hoy las ideas que reclaman el nombre de Humanismo han incorporado todo el conocimiento científico acumulado desde entonces y, a la vez, se ha ido quedando cada vez más obsoleta esa división estéril entre ciencias y letras, que hacía en el peor de los casos del hombre de letras un simple pedante y del científico un mera máquina de generar conocimiento sin sentido humano.
     ¿Cuáles son los orígenes de este movimiento?
    El Humanismo nació con Petrarca, un poeta florentino que propone un programa o "camino de discernimiento" que decían los antiguos, que se podría sintetizar en tres puntos:
      En primer lugar, el objetivo habrá de ser el conocimiento del hombre y del sentido de la vida, dejando en segundo término la preocupación por cuestiones científico-naturales.
     En segundo lugar, se niega que haya un sólo filósofo que sea la única autoridad. Aristóteles se ensalzó tanto en la última parte de la Edad Media que había eclipsado a todos los demás pensadores antiguos, haciendo casi blasfemo contradecir a este autor en los círculos académicos. Lo más interesante de este punto es que obliga a utilizar la razón para ir recolectando la verdad diseminada en muchas cabezas, y no una supuesta Verdad inalterable elaborada por un sólo personaje, genial, pero limitado, como todo lo humano.
     Finalmente, se hace compatible la Antigüedad pagana con la doctrina cristiana. Y, una vez más, la importancia de este rasgo estriba en que se vuelve a otorgar a la Razón la primacía: es ella la que ha de cuadrar el pensamiento y la creencia. La fe se conserva, pero se hace aún más fuerte la exigencia y el valor de la Razón que Tomás de Aquino empieza a darle ya en la Edad Media en la búsqueda de la Verdad: hay que entender para creer, y no sólo creer para entender.
    En suma, el Humanismo es un intento exitoso de volver a poner a la Razón en su sitio: como último tribunal del hombre libre.


jueves, 20 de mayo de 2010

El estado de naturaleza según Hobbes

 Este es el estado de naturaleza descrito por Thomas Hobbes, es decir, la situación del hombre antes de pactar con el Leviatán (el Estado) la cesión de sus derechos individuales. Visto así, el Estado es la salvación, claro está. El problema es saber si realmente somos los seres humanos tan malos y estúpidos como él nos pinta.
Whatsoever therefore is consequent to a time of war, where every man is enemy to every man, the same consequent to the time wherein men live without other security than what their own strength and their own invention shall furnish them withal. In such condition there is no place for industry, because the fruit thereof is uncertain: and consequently no culture of the earth; no navigation, nor use of the commodities that may be imported by sea; no commodious building; no instruments of moving and removing such things as require much force; no knowledge of the face of the earth; no account of time; no arts; no letters; no society; and which is worst of all, continual fear, and danger of violent death; and the life of man, solitary, poor, nasty, brutish, and short.
Sé valiente y lee todo el capítulo del Leviatán en el original, AQUÍ

Quizá algún día escriba la traducción, pero como al fin y al cabo sabéis inglés, no quiero insultar vuestra inteligencia. Por otro lado es un excelente ejercicio para mejorar en este idioma.

domingo, 11 de abril de 2010

Ante todo, humildad

Por Antonio M. Lozano Ortega, 1º BACH B

¿Para qué engañarnos? No conocemos el 90% de la materia que constituye el universo, y del resto ni su estructura real ni la causa de su comportamiento.
Ante esta afirmación tan drástica uno puede pensar: ¿Entonces, la relatividad, la física cuántica...?
Desfasan a la teoría newtoniana pero todavía encontrarás singularidades no explicadas ( el propio Big Bang ), y no existe ninguna teoría unificada de las dos. Nada definitivo.
Ante todo, humildad: la ciencia ha dado un gran salto en un par de siglos, medicina e ingeniería han solucionado gran parte de los problemas prácticos del hombre, mejorando su calidad de vida ( en realidad, sólo de una discutible parte de la población mundial ) y la física y química teóricas nos abren los ojos al comportamiento de esto que nos constituye, pero la soberbia es un mal sentimiento y nos aleja de la realidad que estudian los científicos.
Ni estamos en un punto cúspide de la historia, ni de la evolución humana, y nuestra “supremacía “ está marcada por errores y un gran sufrimiento: la ciencia no es suficiente sin que la guíe una meta ética: ya Jürgen Habermas indicaba la necesidad de tener control sobre la propia ciencia y su finalidad.
He aquí una vaga visión más o menos general del panorama, aun pareciendo pesimista, ¿Qué más podría incitarte a la ciencia que el saber que quedan infinitos avances, que no es un campo cerrado?  Y si quieres, házle un favor a la humanidad ( no, no es mediante nada malo, sino siguiendo una moral en tus trabajos), ¡engrandeciendo la ciencia al servicio del hombre!.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Viaje al interior del cerebro


Ya os comenté en clase que emitieron en Informe Semanal el sábado pasado un documental que era especialmente interesante para nosotros, pues se relacionaba con los contenidos que vimos en la Unidad 4. Como los sábados soléis estar "estudiando" a esas horas seguro que no lo vistéis. Así que aquí lo tenéis. En este documental se nos da una visión general pero completa a la vez de los problemas que plantea el cerebro y su conexión con la realidad. Además, aparecen algunas cosas que os he comentado en clase, pero no están en los apuntes, así que casi es obligado ver este documental, además de interesante, motivador. 


viernes, 19 de febrero de 2010

Philosopical Disertation - Pro Abortion


 By Ben Riley, 1º BACH A
Today is a special day for this blog because it's the first time we have the opportunity to read an entry in  a foreign language. I can see that Ben has chosen a very polemical subject, but this is an opportuniy to the people with different beliefs: an opportunity to argue and to improve our capacity of thinking. Because this blog lets any opinion... if it's respectful. I expect your comments, for or againts it. (In english better, if you want. Sorry, Ben: I'm sure that I have made a lot of mistakes in your native language. I'll let you to correct me, but just this once. I'm only joking).
Abortion, the removal of a  human embrion from the uterus resulting in death to said embrion. The majority of the arguments against this either come from "pro-life" groups or religous belifs, there are also many factors to consider at the moment of abortion, age, mental health, phisical health...
I am pro abortion seeing as if a person decides, even after being several weeks pegnant, that they do not want a child for any reason, they should not have it and therefore abort it. Many of the arguments against this are that the elimination of the embrion is the termination of a "human life". In my opinion at this stage the embrion can hardly be considerd a "human life" , it has not yet seen or know the outside world or lived life. This so called "human life" is just a series of cells in development completing a chemical reaction, therefore it is not the termination of human life, only the elimination of unwanted cells.
In conclusion, there is no real argument against abortion seeing as the majority of arguments are "pro-life" and are against the termination of human life, at this stage the embrion is only a cell and not yet a human and therefore can not be considered human life.

martes, 24 de noviembre de 2009

Los argumentos de San Anselmo y Feuerbach



Para aquellos que quieran leer directamente el argumento en palabras de San Anselmo, lo he publicado aquí.

 Argumento ontológico.

También he publicado algunos razonamientos en torno la la idea básica de Feuerbach de Dios como proyección del hombre.

Argumentos de Feuerbach

(La foto es del interior de la Catedral de Canterbury)            

jueves, 23 de julio de 2009

Razones antirracistas y sentimientos racistas (II)

No podemos salir de esta alternativa: libertad, desigualdad, supervivencia del más apto y no libertad, igualdad, supervivencia del menos apto. El primer término de la alternativa lleva a la sociedad hacia adelante y favorece todos sus mejores miembros; el segundo lleva la sociedad hacia atrás y favorece sus peores miembros...

Esto es lo que decía William Graham Sumner (1840-1910), uno de los más fervientes defensores del darwinismo social. El darwinismo social es toda aquella doctrina que intenta aplicar a la sociedad humana alguno de los grandes principios de la teoría de Darwin. De hecho se puede considerar su creador no tanto Darwin, sino Herbert Spencer, que antes de la publicación de la teoría darwinista ya había hablado de la supervivencia de los más aptos, el fitness (adaptación) de Darwin (de hecho parece que Darwin se inspiró en este concepto de Spencer para aplicarlo a su propia teoría). Ni que decir tiene que el darwinismo social les vino muy bien a los nazis para sus políticas de «higiene racial» y exterminio.

Con frecuencia las ideologías racistas han intentado justificar sus incongruencias afirmando que la raza blanca, o aria o la que sea es superior, más adaptada o más fuerte que las demás.Pero el concepto de fitness (la supervivencia del más apto), así aplicado a la sociedad humana, tiene un problema: que este término, en la teoría de Darwin, se refiere sólo a individuos, con lo que no tiene sentido su aplicación a razas o especies. Un individuo que esté mejor adaptado a un medio, será motor de evolución, pero una raza o una especie es un resultado de los cambios azarosos producidos en individuos concretos. Conclusión: desde este aspecto nunca podrá hablarse de una raza superior (ni siquiera más "adaptada" que otra).

Lo mismo ocurre con la lucha por la supervivencia: tampoco es aplicable a supuestas razas o especies, porque las variaciones pueden cambiar como resultado de fuerzas que no tienen ninguna relación con la competición de recursos. Es decir, que no hay supervivencia del grupo más apto, sólo de individuos más aptos, más adaptados (que no más fuertes, ni más guapos, ni más listos. De hecho a veces estar muy adaptado es peor, porque un cambio repentino de las condiciones del medio, acaba antes con los más adaptados a las condiciones previas).

Pero para despejar toda duda sobre si el racismo tiene alguna base racional o no, nos queda por criticar el concepto de raza aplicado a nuestra especie. Tradicionalmente se ha considerado que existe una raza blanca, otra negra, otra asiática... pero la verdad es que hace ya décadas que la mayor parte de los biólogos y antropólogos consideran que no es aplicable al caso de nuestra especie, porque la humanidad no está dividida en una serie de unidades genéticas distintas.

Y es que en las taxonomías biológicas una raza es una población geográficamente aislada dentro de una especie que ha tenido poco o ningún influjo de genes con otras poblaciones durante un largo período de tiempo. No parece ser el caso de la especie Homo sapiens en los últimos miles de años.


Frank Livingstone dijo en 1962 que no hay razas, sólo clinas. Una clina es la distribución estadística de la frecuencia gradualmente creciente o decreciente con que se distribuyen los genes responsables de las diferencias que acostumbramos a considerar como raciales. Es decir, tener la piel «blanca» o «negra» es sólo una diferencia de clina, no de raza, porque es una diferencia biológicamente muy pequeña. Además, ¿dónde entrarían entonces esos millones de seres humanos que no son blancos como los nórdicos, ni negros como los centroafricanos, pero son muy morenos, como muchos pueblos mediterráneos? ¿Dónde ponemos el límite «racial»?

No se puede decir que el racismo sea algo que se fundamente en la razón, ya que sólo parecen existir sentimientos (y no argumentos) racistas.

martes, 21 de julio de 2009

Razones antirracistas y sentimientos racistas (I)

Cuando damos importancia a los sentimientos sobre la razón solemos olvidar que no sólo hay sentimientos constructivos sino que, además, hay muchos sentimientos destructivos. Olvidamos que movimientos políticos tenebrosos, como el nazismo, siempre alardearon de irracionales, despreciaron notoriamente la razón y situaron sobre ella la voluntad o la pasión. Incluso utilizaron para ello pensamientos irracionalistas como el de Nietzsche, cuyo objetivo era muy distinto al de los nazis, pero que se confundió retóricamente con esa absurda amalgama de consignas tortuosas y patéticas del Mein Kampf. Lo racional parece que pocas veces está de moda: es como si el hombre se cansara pronto de la razón y necesitara «subidones» sentimentales.

Una las irracionalidades con efectos más macabros ha sido siempre el racismo en sus variadas formas (incluso podríamos decir que hay un racismo que se apoya en el concepto de clase, ese que hace que ciertos grupos sociales miren por encima del hombro a otros grupos, aunque sean de su misma «raza») . Por eso conviene de vez en cuando recordar que un racista, además de mala persona, es un cretino, un ignorante, que por algún motivo se cree más importante, mejor, más guapo, más listo o que tiene más derecho a la vida que los miembros de un determinado colectivo.

La clave, para descubrir un racista (o para descubrir ese sentimiento racista que nos sorprende alguna vez) es esta: que el racista se considera mejor que todo un grupo, así sin más. No es que se considere mejor que algunos judíos o que algunas mujeres o que algunos homosexuales, sino que se considera mejor que todos los judíos, que todas las mujeres o que todos los homosexuales por el hecho de que sean judíos, mujeres u homosexuales. Porque cada uno nos podemos considerar mejores que determinados individuos. Yo, humildemente, me considero ligeramente mejor que un tal de Juana Chaos, por poner un caso, porque que yo sepa aún no he matado a nadie y ese individuo fue condenado por 25 asesinatos, pero no me considero mejor que todo el grupo social o cultural del que se supone que es el tal sujeto (si es que este tipo de sujetos pertenecen a algo humano todavía). Del mismo modo, yo no soy responsable (ni la mayoría de la gente) de la muerte de millones de personas en campos de concentración, pero sí Himmler. No parece ser difícil considerarse mejor persona que él o que Ben Laden o que Pol Pot y así sucesivamente. Esto es lo que a veces se confunde: saberse mejor que ciertos sujetos es algo necesario para saber por dónde vamos, moralmente hablando. Otra cosa, muy distinta, es creerse mejor que todo un grupo étnico, cultural, ideológico, sexual... por el hecho de no pertenecer a él.

He dado una vuelta por algunos textos de donde he podido extraer algunos argumentos, es decir «razones» que se pueden esgrimir cuando algún desinformado intente defender algún tipo de superioridad sobre un grupo. He procurado no entrar en lo filosófico y quedarme en lo biológico, centrándome en lo que se llamó darwinismo social que, por cierto, Darwin nunca defendió. Simplemente, algunos trasladaron a la sociedad humana los principios darwinistas, liando injustifiadamente el asunto.

Pero eso será en la próxima entrega, que los calores estivales ni dejan concetrarse mucho tiempo para escribir, ni tampoco para leer.


+ info en SOS Racismo

martes, 28 de abril de 2009

El cerebro no busca la verdad, sino sobrevivir


El cerebro está diseñado para sobrevivir y no para buscar la verdad. Esto es lo que concluye Richard Gregory, profesor emérito de neuropsicología de la Universidad de Bristol, que ha dedicado su carrera al estudio de la percepción.
Traigo esto a colación con el fin de relacionar algunas afirmaciones de Nietzsche con la conclusión de este investigador. Como ya hemos visto en clase, Nietzsche critica duramente la voluntad de verdad: esa búsqueda de la verdad que desde los griegos hemos considerado la máxima aspiración en la cultura europea no es más que un conocimiento que sirve a una metafísica de esclavos. La única verdad es la vida, y la vida la captamos a través de los sentidos.
Hay eminentes neurólogos, además de Gregory, que se empeñan en decir que nuestro cerebro recibe poca información del exterior, y además muy imprecisa,Un color, ¿está en las cosas o es una interpretación de nuestro cerebro? Los neuropsicólogos no tienen dudas de que lo cierto es lo segundo. También la perspectiva es una interpretación de nuestro cerebro: por eso es posible crear la ilusión de tres dimensiones en un espacio bidimensional, como un lienzo.
Finalmente, Gregory afirma que las ideas preconcebidas se necesitan para sobrevivir, las creencias sociales las necesitamos para tener una mínima cohesión social, etc..Y esto , dice este eminente científico,no tiene que ver con la verdad absoluta. (Siguiendo la línea de Nietzsche, parece que tendría más que ver con la voluntad de poder, ¿no creeis? Se trata de crear una interpretación de la realidad -por eso la metáfora y no el concepto sería el instrumento adecuado para conocer la vida).
Nietzstzsche afirma, por otro lado, que debemos confiar en lo que sentimos sin pararnos a pensar si eso es verdad o no, ya que la noción de verdad queda totalmente relativizada si aceptamos la idea de que el cerebro interpreta la realidad a su modo (como dice Gregory) y con la intención de sobrevivir, no de ser fiel a la realidad.
Así pues, si la vida que recibimos por los sentidos es la única que hay, según nuestro filósofo, si además nuestro cerebro no está diseñado para conocer la verdad, como dice el científico, entonces... vivamos intensamente haciendo cada instante eterno.
Pero hay algo que no me resisto a plantear. Podríamos decir a Mr. Gregory, “no investigue Vd.: su cerebro no está diseñado para encontrar la verdad”. Inevitablemente esto me recuerda a la famosa paradoja del mentiroso, de Epiménides. "Dijo Epiménides el cretense: todos los cretenses son mentirosos". (¿Será esto verdad o no?) "Dijo Mr. Gregory, nuestro cerebro no está diseñado para encontrar la verdad" (¿Será esto verdad o mentira?) No penséis demasiado estos desvaríos lógicos, pero sí todo lo demás
.

Las ideas del prof. Gregory las he extraído del libro de E. PUNSET Cara a Cara con la vida, la mente y el universo, publicado en Ediciones Destino